Page 9 - UNA REVELACION DEL CIELO Y EL INFIERNO
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La Biblia es la palabra de DIOS. Ella habla muy claramente acerca del Cielo y
                   del  Infierno. En esta porción que acabamos de leer el Señor nos habla acerca
                   de dos lugares: el Cielo y el Infierno, la condenación o la salvación. No existe un
                   lugar intermedio, no existe un purgatorio, no existe un limbo, donde el hombre
                   este por un tiempo después de partir de la tierra y luego vaya hacia el cielo.

                   El 11 de abril de 1995: DIOS nos da una revelación que cambiaría la trayectoria
                   de nuestras vidas, apenas estábamos iniciando nuestra vida como cristianos.
                   Somos  siete  jóvenes  a  los  que  DIOS  les  ha  dado  el  privilegio  y  la
                   responsabilidad de compartir esta revelación…

                   Nos encontrábamos reunidos para  salir de día de campo y quisimos orar antes
                   de salir, el Espíritu de DIOS tomó el control de la reunión y fuimos bautizados
                   en lenguas, estábamos muy  felices,  danzando  y  cantando  para  el  Señor  y  de
                   repente  por  la  ventana  del  cuarto  donde  estábamos  orando  entró  una  luz
                   poderosa, una luz blanca y cuando aquella luz entró por la ventana, quedamos
                   fascinados y maravillados con lo que estábamos observando.

                   Una luz gloriosa que alumbraba todo el cuarto donde estábamos, una luz que
                   sobrepasaba el resplandor del sol y en medio de aquella luz vimos las figuras
                   de ángeles vestidos de blanco, eran hermosos,   altos,   de buen parecer y en
                   medio  de  aquellos  ángeles  vimos  a  alguien  maravilloso:  la  figura  de  un
                   hombre,  un  ser  especial,  un  hombre  que  vestía  un  manto  blanco,  blanco
                   resplandeciente, que sus cabellos eran como hilos de oro… no podíamos ver su
                   rostro era demasiado brillante pero veíamos un cinto que atravesaba su pecho
                   y  aquel  cinto  decía  en  palabras  en  oro  y  brillante:  Rey  de  reyes  y   Señor  de
                   Señores . Apocalipsis 19:16, sus pies estaban vestidos con sandalias en oro puro
                   y su belleza era sin igual.

                   Cuando  notamos  la  presencia  de  aquel  hombre  caímos  de  rodillas  y
                   empezamos  a  escuchar  su  voz,  voz  de  autoridad,  que  “taladraba”  nuestro
                   corazón como espada de dos filos como dice la palabra de DIOS y nos dijo en
                   unas  palabras  sencillas  lo  siguiente: ‐  hijitos  míos  no  temáis  yo  soy  JESÚS  de
                   Nazaret  y  os  he  visitado  para  mostraros  un  misterio  para  que  lo  llevéis  a  los
                   pueblos, para que lo llevéis las naciones,  para que lo llevéis a las ciudades, para
                   que lo llevéis a las iglesias y a todo lugar donde yo os dijere que fuereis iréis
                   y donde no, no iréis ‐ , la palabra de DIOS dice el Joel 2:28   En los postreros
                   tiempos derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y






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