Page 8 - UNA REVELACION DEL CIELO Y EL INFIERNO
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EL  INFIERNO






                   Es  un  gusto  para  nosotros  compartir  esta  maravillosa  experiencia  con
                   JESUCRISTO,  somos  7  jóvenes  Colombianos  que  tuvimos  el  privilegio  y  la
                   oportunidad de conocer a JESÚS de cerca para contarle al mundo entero que Él es
                   el camino, la verdad y la vida y a través de este relato entendamos que para el
                   ser humano lo más importante en su vida es su salvación, por eso te invitamos a
                   conocer esta experiencia que no fue un sueño, ni una historia de terror: es una
                   realidad  de  la  cual  ninguno  de  nosotros  podemos  escapar.  También  si  deseas
                   adquirir  el  testimonio  escrito,  en  audio,  en  video  ó  recibir  más  información
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                   Lucas 16‐19 dice:
                   Había un hombre rico,  que se vestía de púrpura y de lino fino,  y hacía cada día
                   banquete con esplendidez.
                   Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de
                   aquél,  lleno de llagas,  y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del
                   rico;  y aun los perros venían y le lamían las llagas.
                   Aconteció  que  murió  el  mendigo,  y  fue  llevado  por  los  ángeles  al  seno  de
                   Abraham;   y murió también el rico,  y fue sepultado.
                   Y en el Hades alzó sus ojos,  estando en tormentos,  y vio de lejos a Abraham,  y
                   a Lázaro en su seno.
                   Entonces  él,   dando  voces,   dijo:  Padre  Abraham,   ten  misericordia de  mí,   y
                   envía  a  Lázaro  para  que  moje  la  punta  de  su  dedo  en  agua,  y  refresque  mi
                   lengua;  porque estoy atormentado en esta llama.
                   Pero Abraham le  dijo: Hijo,   acuérdate que recibiste tus bienes en tu  vida,   y
                   Lázaro también males;  pero ahora éste es consolado aquí,  y tú atormentado.
                   Además de  todo  esto,   una  gran  sima está  puesta entre  nosotros y  vosotros,
                   de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros,  no pueden,  ni de allá
                   pasar acá.
                   Entonces le dijo: Te ruego,  pues,  padre,  que le envíes a la casa de mi padre,
                   porque tengo cinco hermanos,   para que les testifique,   a fin de que no vengan
                   ellos también a este lugar de tormento.
                   Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen;
                   óiganlos.
                   El entonces dijo: No,   padre Abraham;  pero si alguno fuere a ellos de entre los
                   muertos,  se arrepentirán.
                   Mas  Abraham  le  dijo:  Si  no  oyen  a  Moisés  y  a  los  profetas,   tampoco  se
                   persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.





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