Page 6 - UNA REVELACION DEL CIELO Y EL INFIERNO
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Para comenzar








                  Éramos un grupo de adolescentes que tenían muy poco tiempo de conocer el
                  evangelio, el que más llevaba tenía un año. Los demás llevábamos meses con el
                  Señor JESÚS, yo tenía tres meses de asistir a la iglesia. Fue una época difícil, pues
                  aún mis padres me prohibían ir a la iglesia. Utilizábamos cualquier momento en
                  el  colegio  (los  compañeros  del  testimonio  fuimos  compañeros  de  colegio ‐
                  estudiábamos  en  diferentes  cursos  allí),  los  descansos  para  orar  y  adorar  a
                  JESÚS. Nos reuníamos unos minutos después de las clases todos los días para
                  compartir la Palabra de DIOS ó alguna canción de alabanza.

                  Nuestro amor es DIOS y lo ha sido desde el primer momento. DIOS nos escogió
                  por su misericordia y propósito (pues de lo débil escogió DIOS – 1 Cor 1:27 ‐ y de
                  lo más vil y de lo más menospreciado) pues nunca se nos había ni pasado por la
                  mente lo que vivimos en la experiencia, a decir verdad ni sabíamos mucho de la
                  Biblia ni de principios de DIOS en aquella época. Pero CRISTO en su misericordia
                  nos  mostraba  todo  y  nos  enseñó  a  orar,  a  librar  guerra  espiritual  y  hacer
                  liberaciones y nos habló siempre por medio de su Palabra. Es impactante saber
                  que todo lo que nuestro Señor nos decía, luego al tiempo lo redescubríamos en
                  la BIBLIA!!!

                  Si bien es cierto llevábamos muy poco de ir a la iglesia  (unos meses) cuando
                  sucedió  la  experiencia,  desde  el  primer  momento  hemos  estado  totalmente
                  consagrados a CRISTO, El es nuestro dueño y Señor, y como dice su palabra Él es
                  Galardonador de los que le buscan. DIOS usa a las personas fieles, apasionadas
                  por ÉL, rendidas y entregadas totalmente en santidad y obediencia a ÉL. Entre
                  más  estemos  con  JESÚS,  en  intimidad,  estamos  en  la  luz,  se  ven  nuestras
                  manchas, ÉL nos corrige y más nos parecemos a ÉL Y PODREMOS ESCUCHAR LO
                  QUE SU CORAZÓN QUIERE DECIRNOS.

                  El día de la primera experiencia no estábamos reunidos como muchos piensan
                  para  orar  ni  ayunar,  ni  un  retiro  o  algo  que  se  le  parezca,  sencillamente  nos
                  habíamos reunido para tener un día de campo y cómo el pastor decía que uno





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